Sí, puesto que el T-MEC representa una oportunidad de negocio según lo dijeron directivos de armadoras
Publicado el 01 Julio 2020
por Ilse Casas / Nuevo León
Somos Industria

Las armadoras automotrices tienen un reto muy grande a partir de este mes en que entra en marcha el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), pues, además de buscar incorporar mayor proveeduría local para cumplir con las reglas de origen, se enfrentan a prevenir contagios entre su personal y a un cambio en la forma de vender coches.

Directivos de las armadoras FCA, Ford, Daimler, Kia Motors y Navistar coincidieron en que la forma en que se vendían los autos ha sufrido un cambio inmediato por lo que las empresas se deben adaptar y encontrar nuevos métodos para mantener y atraer a los clientes.

Y en un contexto como el actual, en que las cadenas de valor mundiales se han visto interrumpidas por el peligro de que más personas sean contagiadas por el virus SARS-COV2 (COVID-19), es primordial impulsar la proveeduría local, consideró Horacio Chávez, managing director de Kia Motors México.

Chávez recordó que, al arranque de la planta de Pesquería, Kia Motors echó mano de todas las empresas relacionadas con la armadora, como la firma Hyundai Motors, pero que después de casi cinco años de comercialización y cuatro de producción, cuentan con algunos proveedores locales, en los que han encontrado productos de alta calidad.

“Para tener un arranque más rápido usamos el poder de todas esas compañías que ya estaban establecidas en México, y ahora estamos trabajando con más de 100 empresas mexicanas y es muy importante para nosotros incrementar la base de proveedores locales, ustedes saben, el nombre del juego es calidad y la sorpresa es que la encontramos”, dijo el directivo de Kia, quien agregó que la compañía ha estado en el primer lugar en la encuesta de calidad de JD Power, lo que significa que los requerimientos de calidad de la empresa son muy importantes para proveer estos costos competitivos en el mercado.

“También debemos tener cuidado de los costos de nuestros productos, estamos siempre abiertos para incrementar la cadena de valor en el país”, explicó. Chávez.
Y aunque el reto que viene con el T-MEC es muy grande, también consideró que es una gran oportunidad para incrementar su porcentaje de proveeduría nacional.

Nuevas formas de vender

Los directivos de las armadoras señalaron que ante la perspectiva de tener que aprender a convivir con el COVID-19, están ocurriendo dos cosas con los clientes: la primera es que su forma de consumir vehículos cambiará, por lo que es fundamental impulsar el e-commerce, y la segunda es que es posible captar a usuarios que no tenían considerado en el pasado adquirir un automóvil.

Bruno Cattori, CEO de FCA Chrysler en México, indicó que este es el momento de comprender que las nuevas demandas de los clientes están más relacionadas con la seguridad que un vehículo les puede dar en un traslado.

Así coincidió Horacio Chávez, quien indicó que esta situación podría ayudar a alcanzar a un público que hasta hace poco no aspiraba a comprar un auto.

“Creemos que los autos son una forma de evitar el transporte público y podríamos alcanzar a un usuario como los millennials que no querían comprar un auto, a hacerles cambiar de opinión”, dijo.