5 reglas de oro para el branding de bebidas

Por Steve Osborne, Socio de Osborne Pike

Naturalmente asumo que su bebida tiene un gran sabor, ofrece algo nuevo e interesante para un consumidor específico, y cumple sus promesas. Pero espere… ¿eso es suficiente?

Crear marcas y packaging de primera calidad para cualquier bebida nueva nunca ha sido tan difícil. Usted querrá que su producto vuele del anaquel. Pero mucho antes de definir el diseño de packaging para su bebida, tendrá que estar seguro que a su target también le encanta. Y no se olvide de los minoristas, son los custodios del espacio de estantería que usted desea.
1. Naming
El nombre idealmente debe captar la proposición de su marca con personalidad y emoción. Usted debe sentir algo cuando lo dice, y debe tener un vínculo claro con su propuesta de valor: Innocent, Red Bull, Monster, Rockstar, Upbeat, Brew Dog, Absolut, Bonne Maman. La lista continúa, pero la lista de nombres no relevantes es mucho más larga aún. Por lo menos el nombre debe ser capaz de ser inyectado con personalidad y emoción a través del diseño: Arizona Ice Tea, Vitamin Water.
2. Botella
La botella (o cualquier envase) es una parte clave de su marca – nuevamente puede comunicar su proposición, personalidad y la emoción de su marca.
Para una nueva bebida el contenedor (tamaño, forma, etiqueta, tapa y materiales) comunica pertenencia a una categoría y potencialmente diferenciación: alto vs ancho, recto vs curvo, transparente vs opaco, brillante vs mate, genérico vs único, cada aspecto dice algo acerca de la bebida que hay dentro.
Si el contenedor es genérico, trate de crear un nivel de personalización, por ejemplo. Rockstar tiene latas con tapas negras.
3. Gráficos
El diseño gráfico debe dotar de personalidad y significado a la marca, y también ofrecer una jerarquía clara de mensajes. Mirando el logotipo, ¿se basa en el nombre para enfatizar la propuesta de valor y la personalidad de la marca? ¿Funciona en una camiseta, sin el apoyo del contenedor?
4. Jerarquía
La jerarquía de los mensajes se refiere al orden en que el consumidor descodifica la información, por lo que las formas, los colores y los símbolos deberían haber comunicado antes de que las palabras estén involucradas.
Leer el logo más una descripción debería bastar para expresar lo que la marca es, hace y representa. Nunca trate de decir más de tres cosas, el consumidor no tiene tiempo o poder mental de procesamiento.
5. Cuente una historia
Nuestros cerebros están programados para escuchar historias, especialmente la que nos contamos a diario: “este es el tipo de persona que soy”. ¿Cómo encaja su Brand Story con la mía, el consumidor?
Siga estas cinco reglas y tendrá una gran oportunidad de convertirse en el próximo Tapped, Coco Face or Cawston Press.
Escrito para: “Énfasis Packaging”
22 de Marzo, 2017